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Aprende a escalar · Consejos de la escuela

Cómo usar el Grigri

Qué es un Grigri y cómo asegurar con él a un escalador de primero, paso a paso, en el rocódromo y en la roca.

Qué es un Grigri

El Grigri es el aparato de aseguramiento de Petzl con frenado asistido, uno de los más usados en escalada deportiva. Cuando el escalador cae, el aparato ayuda a bloquear la cuerda, pero no frena solo: la seguridad la pone el asegurador, que no suelta nunca la cuerda del lado del freno.

Casi todo lo que sigue vale para cualquier aparato: tubo, Grigri o Reverso. El asegurador tiene que estar pendiente del escalador de principio a fin.

Esta guía no sustituye la formación. Aprende a asegurar con un monitor antes de hacerlo por tu cuenta y lee el manual de tu aparato. En el bautismo y el curso de roca del club se practica todo esto.

1. Antes de empezar: la comprobación mutua

Elegida la vía, el escalador comprueba que la cuerda es lo bastante larga y que no hay mucha diferencia de peso con quien le asegura. Después, los dos revisan el equipo del otro:

  • Aparato: la cuerda pasa en el sentido correcto (pruébalo tirando de ella), el mosquetón va en el sitio correcto del arnés y tiene el seguro cerrado.
  • Arnés: el cinturón va por encima de las caderas y bien ajustado al cuerpo.
  • Nudo de encordamiento: en el sitio correcto del arnés, bien hecho, terminado y apretado.
  • Cuerda: con un nudo en la punta.

2. Portear hasta la primera chapa

Hasta que el escalador chapa el primer seguro, la cuerda no le sujeta. Portear no sirve para pararle, sino para guiar su caída y que aterrice bien de pie, sin irse de espaldas. Las manos van a la altura de la pelvis y de la parte alta de la espalda, adaptándose a la altura y la estatura del escalador.

Durante el porteo, la cuerda ya está en el aparato y con comba suficiente para que el escalador pueda chapar. En cuanto lo hace, el asegurador vuelve a su posición normal.

  • Colócate cerca de la pared: así hay menos cuerda entre los dos y menos riesgo de que el escalador llegue al suelo.
  • Fíjate en por dónde va la vía para no quedarte debajo del escalador si cae.
  • Aparta la cuerda para que no se le meta entre los pies ni le moleste al chapar.

3. La posición de las manos

La forma de colocar las manos es la misma con cualquier aparato. Y hay una regla que no tiene excepciones: la mano del lado del freno nunca suelta la cuerda.

4. Atento y en movimiento

Asegurar no es solo dar cuerda a tiempo. Mirando al escalador ves venir los momentos delicados: un chapaje, un paso difícil, el cansancio o los nervios antes de una caída.

Moverse ayuda a seguirle. Acércate a la pared cuando vaya a chapar y vuelve después a tu sitio. La distancia depende de cada lugar, pero casi nunca hace falta estar a más de 2 metros de la pared.

5. Detener una caída

Si el escalador cae, agarra con fuerza la cuerda del lado del freno y tira hacia abajo. Con cualquier aparato, es esa mano la que frena. No agarres nunca la cuerda del lado del escalador.

Un buen asegurador hace más que parar la caída: la amortigua con un salto o un paso hacia delante cuando hay espacio, o la para más en seco si hay que evitar un golpe contra el suelo, una repisa u otro escalador. En el momento de la caída no hay tiempo para pensarlo, así que hay que llevarlo pensado:

  • De qué altura sería la caída y lo fuerte que sería, por ejemplo si el escalador está lejos del último seguro o fuera de la línea de chapas.
  • Si hay obstáculos con los que pueda chocar y espacio para amortiguar.
  • Si la vía es desplomada y, después de una caída larga, le costará volver a la pared.
  • Tu propio sitio: al amortiguar irás contra la pared, así que necesitas el suelo despejado, ir calzado y que no haya nudos en la cuerda.

Practica las caídas en distintas situaciones, y mejor con un monitor.

6. Hablar antes de bajar

Que ninguno de los dos se lleve una sorpresa con lo que hace el otro. No hacen falta discursos: basta con haber acordado antes unas pocas palabras, como «ok», «voy», «sujétame» o «empiezo».

7. Descolgar

Cuando el escalador da la señal y se suelta, ya no controla nada: su descenso depende por completo del asegurador. Con un Grigri la maniobra de descuelgue es distinta a la de un tubo o un Reverso, y conviene aprenderla con un monitor. En todos los casos, es la mano del lado del freno la que controla cómo pasa la cuerda.

Basado en el consejo técnico de Petzl «Buenas prácticas para asegurar a un escalador de primero». Consulta también el manual de tu aparato en la web de Petzl.

Aprende a asegurar con nosotros

En el bautismo de escalada y en el curso de roca nivel 1, los monitores del club enseñan a asegurar en el rocódromo de San Pedro Alcántara.

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